AGITACIÓN, PANTALLAS, TRUMP…. ¿Y HILARRY?

AGITACIÓN, PANTALLAS, TRUMP…. ¿Y HILARRY?

Manuel Alejandro Eulloqui Moreno.

Equipo#8

La historia comenzó hace ya más de un año cuando Donald Trump anunció sus intenciones de contender a la presidencia de los Estados Unidos y poco más de un año del inicio de esta tragicomedia el desenlace no se ve muy cierto para ninguno de los contendientes a dirigir la nación más poderosa del mundo.

Pero recapitulemos a un primer momento en la política interna de nuestro país vecino al anunciarse este suceso. Los primeros en reaccionar a la ligera fue la clase política, norteamericana republicanos y demócratas tomaron las ansias presidenciales del más presidencial en Estados Unidos como un acto publicitario, habitual y hasta cómico de parte del excéntrico multimillonario Donald Trump.

Cuando el empresario estadounidense comenzó hacer publicidad en contra de México, de manera frontal, deliberada y porque no decirlo bien calculada en cuanto a sus números políticos, fue cuando se vino el efecto Trump en todo el globo. La indignación no fue de México hacia Estados Unidos, sino de América Latina en contra de Trump. El candidato republicano, no solo se fue contra México sino también en contra del Estado Islámico y la administración Obama. Él sabía que una campaña tradicional no era opción para un personaje tan singular, así que acudió al caos, la irreverencia, a la polémica, temas en lo que es un experto y dejo de lado las debilidades o limitaciones que tenía como escaso o nulo arraigo político y su inexperiencia en el sector púbico.

Sin la intensiones de recapitular sucesos en los que todos hemos estado informados por los medios nacionales e internacionales, así como por las redes sociales. La historia se salió de control cuando los políticos empezaron a no capitalizar sus pocas o muchas redes que tenían a su alcance y los analistas nacionales e internacionales fallaron en sus predicciones. Donald Trump se hizo de la candidatura del Partido Republicano a la que detentaban precandidatos y condiciones como las de; Jeb Bush hermano de un ex presidente e hijo de otro ex presidente de los Estados Unidos con el mismo apellido, casado con una mujer mexicana no supo ser enérgico y en una situación que le hubiere sido muy rentable con dicha condición familiar; Ted Cruz senador texano con de padre cubano también fue bastante mezquino y tibio ya que ser republicano y tener vínculos latinoamericanos no le dieron mucho margen de maniobra, y Marco Antonio Rubio de ascendencia cubana y senador de Florida tampoco supo ponerse la camiseta de latinoamericano, y con ello exhibirse como lo que es un político relativamente joven y muy sobrevalorado.

Una vez haciéndose de la nominación republicana, la estrategia de los demócratas no fue otra, que no fuera lo mismo que venían haciendo y por cierto con muy poco éxito como lo ha sido el lanzar mensajes en contra de Donald Trump y lo que representa en cuanto a su discurso. Empresarios, artistas, políticos, ciudadanos, musulmanes, latinos, la primera dama, inclusive el mismo presidente de los Estados Unidos arremetió en la convención demócrata en contra de Trump. Y aunque aplaudido por millones de ciudadanos en todo el mundo (Obama) por ser directo y frontal en contra del tirano (Trump), fue un acto de operación política orquestado desde el gobierno muy parecido al escenario del año 2006, cuando Vicente Fox siendo presidente se lanzó con toda la maquinaria gubernamental en contra Andrés Manuel López Obrador el candidato que iba a la cabeza de las preferencias electorales hasta ese momento.

Ahora usan a las estrellas de Cine, personajes Hollywood que interpretan a los Vengadores de Marvel, realizaron un video en el que invitan al pueblo de los Estados Unidos “a votar en contra del miedo y la ignorancia” y aunque sin mencionarlo en su mensaje sabemos va dirigido en contra de Donald Trump y en favor de Hilary Clinton. Hilary si pretende ganar debe preocuparse más por sus propuestas y menos por las de su contrincante. Ya que Trump a diferencia de Hilary si ha planteado realmente lo que piensa acerca de los y los banqueros y especuladores financieros de Wall Street que fueron los responsables de la crisis financiera de 2008 que inicio en Estados Unidos y que tuvo grandes estragos en economías como la de nuestro país, las prueba fehaciente del desastre económico es la contracción del producto interno bruto mexicano del 8% en el año 2009. Demostrándose con ello que los apóstoles de la especulación fincierista crean los mismos estragos sociales, que los agitadores raciales y geómetras de las revoluciones.

El momento decisivo para Norteamérica está muy cerca de definirse, puesto que en noviembre los estadounidenses decidirán en las urnas, si deciden arriesgase con algo diferente, o si se arriesgan con un poco más de lo mismo.

 

 

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